Entrando en el último mes de esta década de mi vida...



 ¡Buen día, bellezas!

Y con esto… el último año de mis veintes terminará en poco más de un mes.

Esta década para mí ha sido llena de momentos hermosos, buenos tiempos, tiempos difíciles y etapas que me pusieron a prueba más allá de lo imaginable.

Mis veintes no fueron para nada lo que imaginé que serían. Recuerdo que en mi adolescencia lo tenía todo planeado: tendría mi licenciatura a los 20 y mi maestría a los 24. A veces la vida no funciona según nuestro horario. A veces simplemente tenemos que soltar a quien pensábamos que íbamos a ser para convertirnos en nuestra versión ideal, nuestra versión destinada.

Al cerrar esta década, no miro hacia atrás con arrepentimiento, sino con gratitud. Tanto a la "yo" de antes de mi lesión cerebral (TBI), como a la versión de mí que sobrevivió a lo que pensó que no podría.

Si mis veintes me enseñaron algo, es a nunca rendirse con uno mismo. Me enseñó que la comunidad es muy importante, así como mantener viva la luz interior. Tus historias pueden dar esperanza a otros que pasan por las mismas situaciones. 

Créanme, al entrar en mis treintas, no lo tengo todo resuelto ni mucho menos, ¿y saben qué? ESTÁ BIEN. Lo que sí tengo es claridad sobre lo que es importante y valioso.

Así que, brindemos por el capítulo final de mis veintes.

(El puente entre quien era y quien sigo siendo.)

Y tal vez eso es lo que todos necesitamos: espacio para crecer hasta convertirnos en nosotros mismos."


Comments

Popular posts from this blog

Your way, on your time! ͢ 🕐

🍂 Fall Into Fun: Top Things to Do in Miami This Autumn 🍁

The Power of Persistence